¿Cómo motivar a que nuestro hijo aprenda música?

En ocasiones muchos padres me preguntan qué pueden hacer para que sus hijos se dediquen seriamente al instrumento y pueda continuar progresando y aprendiendo música. En una entrada anterior reflexionamos un poco sobre el tiempo que deberían pasar nuestros hijos con el instrumento. En este artículo mostraremos una serie de tips con los que podremos motivar a nuestros hijos para que pueda progresar en el mundo de la música.

Intente que escuche música

Como ya dijo Ludwig Feuerbach: «Somos lo que comemos». Pero también creo que somos lo que hacemos, lo que expresamos y lo que escuchamos. Por ello es fundamental que su hijo escuche música, de lo contrario es probable que no se sienta atraído por ella o no pueda comprenderla. Aquí cabe destacar que en cuánto a música no nos referimos exclusivamente a Mozart, Chopin, Bach… Cuyas obras son excelentes, pero es posible que su hijo no esté preparado para escucharlas o no pueda comprenderlas por ahora. Por ello intentaremos abrir un poco el margen incluyendo cualquier tipo de música que aparezca en la televisión, cine, radio, internet, etc.

Muchas veces nos limitamos a escuchar música en un auditorio clásico, un programa de música de La 2, o el tradicional Concierto de Año Nuevo de Viena. Hay mucha más cultura musical más allá de las clásicas. Hace unas pocas décadas recuerdo que el colegio nos llevó a El Conciertazo, un programa de música que emitían los fines de semana dedicado a los niños. Del repertorio que pudimos escuchar, solo recuerdo una obra: El Bolero de Ravel. ¿Y cómo pude identificar esa obra? Muy sencilla, ya la había escuchado varias veces antes en Digimon, mi serie favorita de dibujos de mi infancia. Entonces pude relacionar como una obra aparentemente aburrida para un niño que la escuchara en un concierto con señores trajeados y muchos instrumentos, había cobrado su sentido, ya que la había podido relacionar con su serie favorita.

Esto es un mero ejemplo de cómo lograr esa conexión o fomentar el interés por la música a través de otras vías que las tradicionales. En Digimon pude conocer además del Bolero de Ravel, el Concierto de Aranjuez de Joaquín Rodrigo. Se me ponía la carne de piel de gallina cada vez que escuchaba la obra en la serie. Tenemos cientos de ejemplos en videojuegos, series, películas, etc. Escuchar Clair de Lune en el videojuego de terror The Evil Within, descubrir la vida de Chopin en Eternal Sonata, buscar la partitura de Beethoven en Resident Evil Zero para poder interpretarla, o soñar con fantásticas bandas sonoras de Dragon Quest, Final Fantasy o las películas de Studio Ghibli. Estas referencias pueden proporcionarnos una herramienta para fomentar la música en nuestros hijos, en lugar de sentarle a escuchar un clásico concierto.

Comparte actividades musicales con él

Todos sabemos que nuestros hijos imitan todo lo que hacemos, si nos sentamos mal, si decimos tal palabra, si comemos dulces, etc. Escuche música, disfrute de ella, introduzca la música en su hogar, puede hacer que su hijo disfrute de ella. Basta con realizar acciones cotidianas acompañado de música, en lugar de la basura televisiva y las grandes sesiones de anuncios. Desconecte la TV y ponga música.

Llévale a ver un concierto, un ensayo, un museo de música, una tienda de instrumentos o hasta un café con música en directo. No te limites a las alternativas convencionales, explota todo el contenido musical que tenemos en la actualidad, intenta que disponga de una cultura musical presente.

Invierta en su instrumento

Aquí contamos con un hándicap muy importante, pues el instrumento (ya sea un piano, teclado, violín, etc) va a ser su compañero más importante en su desarrollo musical. Muchas veces los padres me comentan que un amigo les ha dejado un teclado de cuando sus hijos eran pequeños que resulta que le falta tal función… Pero bueno, el niño puede ir tirando con eso mientras, no queremos invertir mucho en un instrumento para que luego se quede muerto de risa. Y puede que tengan razón, pero si yo me tuviera que sentar a tocar delante de un piano que tiene más años que yo, en el que algunas teclas no funcionan del todo bien y el logotipo de la marca del instrumento se ha ido borrando con el paso de los años… No me motivaría mucho tocar ese instrumento la verdad. Tampoco hace falta que le compremos un Steinway & Sons al niño, para eso me lo compráis a mí que lo aprovecharé mejor. Pero si que deberíamos intentar dentro de nuestras posibilidades adquirir un instrumento decente, que pueda motivar al niño a pasar tiempo con él. Tampoco nos conformemos con adquirir uno nuevo y el más barato, pues los instrumentos más baratos cuentan con muchísimas limitaciones, y a medida que nuestro hijo adquiera técnica y destreza, se le quedará pequeño el instrumento y no podrá desarrollar sus habilidades musicales.

Invierta en un instrumento decente, no ponga límites a las capacidades o dedicación de su hijo. Si finalmente abandonase, no te preocupes, puedes vender el instrumento en Wallapop.

Asegúrese de que disfrute y aprenda en sus clases

Una de las partes más importantes a la hora de aprender una disciplina, un arte, un idioma… es la forma de disfrutar durante el aprendizaje. Durante décadas se llevan impartiendo métodos clásicos enfocados a ganar técnica, lectura a primera vista y otros aspectos. Pero de nada servirá repetir un ejercicio, un estudio, una escala un número infinito de veces si nos acaba aburriendo y acabamos abandonando la práctica. Es por ello que en  la medida de lo posible intentemos acudir a una metodología práctica, sobre todo en los primeros años. De forma que nuestro hijo pueda aprender conocimientos musicales a la vez que se divierte. Esto generará más ganas de practicar en casa ya que relacionará al instrumento y las clases como algo de lo que disfrutar y no como hacer los deberes de matemáticas.

Conocer el centro y los profesores que están en contacto con nuestros hijos es otro de los puntos a tener en cuenta. Pues al final el profesor es quien pasará más horas con nuestro hijo enseñándole música, y por tanto se encargará de motivarle y alimentar esas ganas de aprender a tocar. Puede que su profesor sea un virtuoso al piano, pero si no sabe enseñar, de nada sirve su habilidad en el instrumento. Un centro que disponga de instrumentos agradables de tocar y aulas espaciosas facilitará la práctica musical. A nadie le gustaría ir a clases de piano que estuviera en una clase con poca luz y un piano desafinado.

Rutina

Establecer una rutina puede ser ventajoso, pues si determinamos un tiempo unos días a la semana para tocar con el instrumento, estaremos creando un hábito en el que poco a poco veremos los resultados. Se puede empezar con 30 minutos diarios e ir aumentando ese tiempo poco a poco. Este hábito debe ser percibido como algo divertido, de lo contrario, estaremos obligando a nuestro hijo a sentarse a tocar delante de un instrumento que puede acabar abandonando. Hay que tener mucho cuidado en este último aspecto, pues aunque todos sabemos que la rutina es una de los grandes aliados para obtener progresos, una rutina aburrida, pesada o absurda, puede hacerle caer en el aburrimiento, pérdida de motivación y abandono.

Y tú, conoces alguna forma para motivar a nuestro hijo en el estudio musical. Compártelo en los comentarios con nosotros 😉

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